Reserva una de las primeras franjas horarias de entrada al castillo del día, o una franja a última hora de la tarde en temporada baja. Las visitas de mediodía suelen ser más apresuradas por las estancias de Luis II, así que la gruta parece más un pasillo que un espacio que se va descubriendo poco a poco. Si vas temprano o tarde, el ambiente es más tranquilo; mejor evita las horas del mediodía.











